Lo que debería ser y no es
El niño muerto y el niño tigre
Para realizar estos
juguetes ópticos, reflexioné bastante sobre los textos de Susan Sontag y Judith
Butler. Me resultaba difícil llevar al ámbito de lo lúdico imágenes que
expresan tanto dolor.
Decía Sontag que las
fotografías representan el sufrimiento humano pero, ante la inmensa cantidad de
imágenes al respecto con la que nos bombardean los medios de comunicación,
pierden impacto, se vuelven cliché, y en lugar de provocar respuestas e
interpretaciones pasan a ser parte del esquema consumista. A partir de esto
pensé la idea del juguete óptico “El niño muerto y el niño tigre”. Tomé dos
fotografías de Philip Jones
Griffiths que retratan a niños en el ámbito de la guerra: uno que fue
alcanzado por las balas, rodeado de infantes que lo miran; y otro que fue
apodado “pequeño tigre” porque como soldado mató a dos personas, su maestra y
su madre. Al superponerlas, se contrastan ambas realidades de la guerra y se
plantea la reflexión que hace Sontag cuando menciona que cada fotografía puede
tener un efecto diferente según la mire una de las partes de los combatientes o
alguien ajeno a todo eso. Al final de la animación la imagen se pixela,
haciendo referencia a los medios de comunicación y su constante bombardeo de
imágenes que hace que nuestro dolor frente a ellas dure sólo
instantes hasta que cambiamos de canal.
El otro de los juguetes
ópticos surge a partir de las fotografías de guerra que miré y el, quizás
muchas veces banalizado, pedido de paz.
por virgi martí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario