martes, 13 de noviembre de 2012

los juguetes ópticos

Lo que debería ser y no es


El niño muerto y el niño tigre


 Para realizar estos juguetes ópticos, reflexioné bastante sobre los textos de Susan Sontag y Judith Butler. Me resultaba difícil llevar al ámbito de lo lúdico imágenes que expresan tanto dolor.
 Decía Sontag que las fotografías representan el sufrimiento humano pero, ante la inmensa cantidad de imágenes al respecto con la que nos bombardean los medios de comunicación, pierden impacto, se vuelven cliché, y en lugar de provocar respuestas e interpretaciones pasan a ser parte del esquema consumista. A partir de esto pensé la idea del juguete óptico “El niño muerto y el niño tigre”. Tomé dos fotografías de Philip Jones Griffiths que retratan a niños en el ámbito de la guerra: uno que fue alcanzado por las balas, rodeado de infantes que lo miran; y otro que fue apodado “pequeño tigre” porque como soldado mató a dos personas, su maestra y su madre. Al superponerlas, se contrastan ambas realidades de la guerra y se plantea la reflexión que hace Sontag cuando menciona que cada fotografía puede tener un efecto diferente según la mire una de las partes de los combatientes o alguien ajeno a todo eso. Al final de la animación la imagen se pixela, haciendo referencia a los medios de comunicación y su constante bombardeo de imágenes que hace que nuestro dolor frente a ellas dure sólo instantes hasta que cambiamos de canal.
 El otro de los juguetes ópticos surge a partir de las fotografías de guerra que miré y el, quizás muchas veces banalizado, pedido de paz.


por virgi martí.


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